Los políticos venezolanos de la falsa oposición y todos sus colaboradores cercanos han sentido el golpe del 3 de enero de 2026 como lo sintieron los chavistas en el Poder. No hayan que hacer, pues el Poder pasó de las manos del chavismo criminal, con quienes hacían lucrativos negocios, a las manos del Gobierno de Donald Trump y ninguno de ellos cobró comisión por ese evento.
No los invitaron ni para la foto.
No fue como con el Cucutazo, donde un montón de dinero se perdió y nadie respondió. Aquí los Yankees llegaron, cayeron a bombazos algunas zonas de Caracas y a punta de tiros se llevaron al Pablo Escobar venezolano, Nicolás Maduro y su cómplice Cilia Flores, sin informar a nadie y sin pedir permiso. Al mismo tiempo, mediante el uso desproporcionado de la fuerza presionaron a los actores políticos restantes del chavismo a someterse.
Después de los bombazos vinieron Delsy y el Tutelaje.
En el desespero producto de los ajustes forzados del 3 de enero de 2026 en el Statu Quo venezolano, los falsos opositores salieron corriendo a pedir elecciones; es lo único que saben hacer, es su mejor negocio. Claro, ellos esperaban que los yankees llegaran, se llevaran a Maduro y los pusieran a ellos, en especial a la señora MCM y el vejete imbécil ese que supuestamente eligieron presidente.
Ese era el Plan Ultra Secreto de la Oposición,
“quítenlo a él, pa´poneme yo”.
Pero, los yankees conscientes de los actores, los recursos, los escenarios y la geopolítica, prefirieron a la señora Delsy Rodriguez como presidente. Y es aquí donde viene el gran problema de fondo; los norteamericanos, con toda su información disponible, se llevan a Maduro y dejan a Delsy, pues es mucho más confiable Delsy, que cualquier opositor. Y en un acto de profundo conocimiento del momento, el mismo Presidente Donald Trump afirma que la líder de la falsa oposición no tiene ni el liderazgo ni las condiciones para atender esas responsabilidades.
Esta afirmación por si sola debió enterrar cualquier posibilidad de intermediación de la señora MCM, pero no fue así. La señora, con una increíble cantidad de recursos económicos y con una caterva de palangristas, opinadores y prostitutas con doctorado ha intentado imponer su imagen, sin propuestas, por encima de todo. Para ella lo único importante es su ambición… ella quiere ser presidente y para eso necesita las malditas elecciones.
Entonces, salen los actores políticos dentro de Venezuela a soliviantar los espacios siempre pidiendo elecciones. Se les acercan a los familiares de los Presos Políticos, y en vez de pedir por su liberación, divulgar sus nombres e historias, mandan a un grupito de muchachos pendejos con aspiraciones a diputados a pedir elecciones. Y lo peor es que los familiares de los Presos Políticos lo permiten.
Tan solo ayer, 9 de abril de 2026, algunos grupos de sindicaleros patrocinaron una marcha a Miraflores, para pedir mejores condiciones, mejores sueldos. Pero, otra vez, el discurso dado por los sindicaleros no tiene que ver con sueldos, salarios o pensiones… el discurso es “queremos elecciones”.
Hay que ser soberanamente idiota para en un momento como este en el que estamos en un proceso de transmutación política, partiendo de una tiranía comunista a un Estado Tutelado, salir a la calle para pedir elecciones… cuales malditas elecciones.
Si las elecciones hubiesen solucionado algo en Venezuela, además de mejorar las cuentas bancarias de los miembros de la Falsa Oposición, en Venezuela no hubiésemos necesitado la intervención del 3 de enero de 2026, ni estaría ahí la señora Delsy Rodríguez.
Es ese evento de fuerza el que motiva el retorno de las inversiones petroleras a Venezuela; es ese evento el que motiva la evaluación del Sistema Eléctrico Nacional en Venezuela, y las potenciales inversiones que vendrán para su restablecimiento; es ese evento del 3 de enero de 2026 el que lleva el miedo a las bases del chavismo, que saben que ahora no pueden operar como lo hicieron impunemente hasta el 2 de enero de 2026.
Las cosas en Venezuela están cambiando y rápido. Ya no está Maduro, ni Cilia, ni el gaznápiro eso que era Ministro de la Defensa, de quien no recuerdo su nombre; a Alex Saab lo detuvieron; a Wilmer Ruperti lo detuvieron; los sectores de la Industria Petrolera se están reactivando; el petróleo venezolano de nuevo se comercializa fuera de nuestras fronteras. Muchas empresas hacen maletas para ir a invertir a Venezuela… Cientos de Presos políticos fueron excarcelados, y solo ellos saben lo que eso significa, salir de esos infiernos y poder dormir de nuevo en una cama limpia rodeado de la familia. Los yankees entraron en GURI, y están evaluando el Sistema Eléctrico Nacional. Y todo esto se ha logrado luego del 3 de enero de 2026 sin elecciones.
Las elecciones no solucionarán ningún problema a los venezolanos, pues el problema de Venezuela no es ni nunca fue electoral. El problema de Venezuela es SIS-TE-MI-CO, y debe ser resuelto de manera gradual, con planes, propuestas, recursos y mucha gente, aunque puede que no nos guste, pues el hambre no espera.
Es la falta de un liderazgo político opositor confiable la que ralentiza los procesos y transformaciones de la República, pues con el chavismo y las presiones necesarias, los norteamericanos avanzan, pero al no haber propuestas ni liderazgo confiable del lado contrario al chavismo, los norteamericanos se encuentran con un limbo, pues para pasar de la etapa uno, a la etapa dos, aspirando que lleguemos a la tres (en la que si se plantean elecciones), se necesitan representantes capacitados y confiables de ambos bandos.
Algunos dirán en este punto que mi artículo anterior (MANUEL ROSALES IS THE GUY) es descartado por mi mismo con las afirmaciones que estoy atendiendo en este, pero no es así.
Considerando al perfilamiento de los actores políticos que los norteamericanos están buscando, o han dejado ver, estarían buscando hombres o mujeres de izquierda, con capacidad de entenderse con todos y llevar las potencialidades de un conflicto a lo más cercano a cero, para poder facilitar la inversión y los negocios, creo que Manuel Rosales cumple con ese perfil. María Corina Machado no, pues ella no tiene propuestas, ni planes, ni equipo, ni experiencia gobernando, solo quiere ser presidente, más nada. Y a ella los venezolanos no le debemos NADA.
Ya son más de 27 años yendo a elecciones, escuchando jingles, lemas, campañas, franelas, y siendo engañados como niños… Gritan en campaña “ganamos y cobramos”, y ganamos y entonces nos piden bailar salsa o rezar, pero de cobrar nada; solo ellos cobran, los proponentes de las parodias electoreras, en dólares.
Los muertos en protestas, los presos por las protestas, los perseguidos siempre son del lado del pueblo, de la gente, pero para los proponentes de las malditas elecciones, no importa si ganan o pierden, sus cheques siempre llegan. Mientras los demás sufren y lloran.
¡EN DIOS CONFÍO!
Alexander Acosta Guerra
Exactivista político venezolano, en el exilio
Barranquilla, 10 de abril de 2026, siendo las 17:16 (05:16 pm)