La señora de los rosarios por docena, de pie en una tarima grita en medio de un largo y fastidioso discurso a la gente reunida, “Ahora que no va a haber fraude, porque lo desmontamos, ahora que tenemos el apoyo del Gobierno de USA, asegurándose que sea un proceso transparente, entonces, ahora no quieren elecciones. Si Ustedes quieren saber quién está con el régimen y quien no, es muy fácil, solo pregúntenles si quieren o no elecciones...“
Y la chusma venezolana en la plaza madrileña grito "elecciones, elecciones, elecciones", como gritaron también tantas cosas con el sambo barinés, con el flaco, con el chofer de autobuses y con el sambo de Vargas, el hombre más idiota de Venezuela.
En un balcón un hombre en ropa interior parado al lado de una mujer disfruta de la concentración bailando y tomando fotos, mientras algunos lo observan.
El asesor adscrito de la CIA anotó cada palabra y la tradujo al inglés, elaboró un corto informe sobre la concentración, sus dimensiones, la actitud de la gente y el contenido del discurso. También informó sobre el origen de los fondos y la presencia de algunos individuos de la vieja política que no se despegan de la señora. Al final del mismo escribió “Even a child can manipulate these people. It is necessary to contain the lady's actions; her empty speeches, despite their deficiency, can complicate the scenarios”, que traducido diría algo como “A esta gente hasta un niño las puede manipular. Se requiere contener las acciones de la señora, sus discursos vacíos, a pesar de su deficiencia, pueden complicar los escenarios”.
Cuando el resumen del resumen del resumen llega al escritorio del Secretario de Estado Norteamericano, y luego a sus manos, este con cara de pocos amigos pregunta a uno de sus tantos asesores reunidos, “What can we do in this issue”, traducido, “¿Qué podemos hacer en este tema?”.
El asesor, un hombre blanco, alto, heterosexual, casado y con hijos le dice en perfecto español (1), “Señor Secretario, está señora para lo único que si es buena es para montar elecciones, ganarlas o cobrarlas es otra cosa; creo que podríamos presionar al Gobierno de la Presidente Venezolana y a su hermano, una vez hayamos despachado al criminal con precio que hace las veces de Ministro del Interior, para que renueve el CNE. Como la señora lo único que hace bien es eso, haremos que la Asamblea Nacional bajo nuestro control, la nomine como Presidente del CNE, claro, después de atender con el TSJ y la misma Asamblea el asunto de sus problemas legales”.
El Secretario de Estado, que revisaba en ese momento uno de los tantos documentos que debe revisar a diario, volteo con una sonrisa en el rostro diciendo “Muy buena idea, haremos que la señora sea nominada a presidente del CNE, así será Presidente de algo, y la pondremos a trabajar en un espacio en la que nos será verdaderamente útil. Aceleraremos su retorno al país y nos ayudará con el proceso de depuración del registro electoral. Muy buena idea Michael; por favor prepara un plan de acción propuesto en esta línea, y que sea tratado como Secreto, nadie puede saber de esto”, y con tono serio dijo al resto de los presentes, “As a warning, this is SECRET”, traducido “Como advertencia, esto es SECRETO”.
Dos años después, la señora en cuestión, ejerciendo el cargo de Presidente del CNE, entregó los resultados a buena hora, indicando quien había sido elegido Presidente de la República de Venezuela… pero eso nombre para este momento todavía se está barajando en el multiverso.
¡EN DIOS CONFÍO!
Alexander Acosta Guerra
Exactivista político venezolano, en el exilio
Barranquilla, 24 de abril de 2026, siendo las 04:15 (04:15 am)
(1) Claro, Netflix lo colocará asiático, homosexual, casado con un afroamericano y con dos perritos.