Gracias a mi amigo Marlon Uribe por su colaboración en la elaboración de este artículo.
Luego de más de 27 años de destrucción sostenida en medio de un tinglado
electorero patrocinado por zurdos rojos y zurdos azules; luego del 3 de enero
de 2026 donde en una operación especial los norteamericanos se llevaron a
Maduro y a Cilia e instalaron un “tutelaje” en Venezuela; luego de 27 años de
marchas, elecciones, protestas y cualquier cantidad de cosas, luego de eso, hoy
todo es para ya.
- La “economía no aguanta”; pues el 2 de enero de 2026 tampoco aguantaba.
- El “sistema eléctrico no aguanta”; pues el 2 de enero de 2026 tampoco
aguantaba.
- La “salud” no aguanta; pues el 2 de enero de 2026 tampoco aguantaba.
Qué cambió ahora para que todos, zurdos rojos y azules, indiferentes (tibios
o ni-nis), descerebrados y miembros de partidos griten con desespero que las
cosas deben solucionarse con prontitud e inmediatez.
Lo que cambió fue el gobierno. Pasamos de una tiranía inclemente a un
gobierno tutelado, bajo responsabilidad de una Potencia Extranjera que está
haciendo las gestiones de manera “abierta”.
Ahora sí hay responsables, pues los de antes eran responsables, pero
nadie les exigía nada.
- Protestamos, bastante;
- Propusimos, sí, y con buena base;
- Insistimos en una salida, miles trabajamos en ello.
Pero, lo que muchos hicimos buscando una salida al problema venezolano,
que es en esencia el chavismo y su oposición fabricada a la talla, su oposición
funcional o falsa oposición, otros lo aprovecharon para montar bochinches
electoreros, en los que la vieja y decadente clase política se fortaleció,
corrompió en demasía y se lucró.
Ahora tenemos reyezuelos de mierda que se creen dueños de Estados
enteros, en los que tratan a la gente como súbditos, y son esos reyezuelos de
mierda los que ahora andan desesperados buscando imponer elecciones, aunque el
cambio no se produjo por lo electoral, sino por el uso de la fuerza, directa y
desproporcionada.
El otro “pero”, que es el más grande, es que esos reyezuelos creían que
los yankees iban a venir a sacar a Maduro y ponerlos a ellos, que no fueron capaces
ni siquiera de definir un plan propio que facilitara la reconstrucción de Venezuela.
En pocas palabras, no hicieron su tarea.
La Ínclita Nefelibata cree que con sus fastidiosos discursos y sus
ensoñaciones idílicas los venezolanos podríamos salir de la crisis, pero ella
jamás propuso nada acerca de cómo reconstruir a Venezuela, de donde y como se
administrarían los recursos. Todo se convirtió en discursos hiper edulcorado
sin base real, trajes de marca, fotos y palangristas sobre pagados.
Ahora todos quieren dolarización, trabajo bien pagado y dólares, energía
constante y barata, agua… y su maldita caja clap con arroz de gorgojos.
Ahora todos quieren que otros les resuelvan lo que en el fondo no
pudimos resolver, por mucho que lo intentamos, pues el enemigo no es que estaba
adentro, el enemigo era el que dirigía nuestra lucha. Nuestros generales, por
decirlo de alguna manera, eran pagados por el chavismo, mientras que los muertos,
los presos y los exiliados eran nuestros.
Nuestra falsa dirigencia política, circunstancialmente dirigida hoy por
la señora MCM, nunca estuvo a la altura. Siempre fueron parte del problema. Y los
que pudimos verlo, estábamos tan alejados del Poder, que nuestros gritos de alerta
parecían llantos de plañideras.
Puede que el hambre no espere, pero la realidad del país cambió; y
nuestra visión sobre el momento debe ajustarse a esa realidad que cambió, antes
que dejar que nuestros intestinos, acostumbrados a elegir corruptos, criminales
e ineptos, terminen forzando un rumbo cierto a nuestra destrucción.
Y para que lo entiendan, sobre las cenizas del pueblo venezolano,
alguien vendrá a sembrar y producir, pues nosotros con nuestra discapacidad
para entender podemos destruirlo todo, y acabarnos entre todos, pero sobre
nuestros cadáveres los que si saben lo que vale Venezuela, vendrán con sangre
nueva a construir sobre nuestras cenizas. Y ellos sacarán el petróleo, el oro, el
coltan y aprovecharán nuestras tierras (las raras incluidas) y nuestras aguas
para alimentar sus naciones y sus arcas.
Bien pendejo hay que ser para no intentar ver lo que puede venir, “Made
in USA”. Es hora de mandar a la mierda a los que siempre se lucraron de
nuestras desgracias.
Cuantos de esos amanuenses afeminados a los que llamamos “notables” han
sacrificado lo que nosotros como pueblo entregamos con dolor; tiempo, sangre,
familia, propiedades, libertad, VIDAS… nuestras vidas dejadas en el asfalto para
alimentar egos y cuentas bancarias.
Es hora de enfocarnos en crecer, con el tutelaje
llevando la batuta
y las viejas dirigencias desechadas como basura.
Es importante indicar a todos los seguidores de una u otra feligresía
que el culpable de lo que sucede en Venezuela no es el Presidente de Estados
Unidos, Donald Trump; los culpables son los que crearon en más de 27 años la
crisis venezolana, son los chavistas y su oposición funcional liderada
circunstancialmente por la señora MCM.
Las elecciones son en la Venezuela de hoy
el “ponme donde haiga” de los viejos adecos.
A Delsy Rodríguez, la primera mujer presidenta de Venezuela, la
eligieron pues con ella era más eficiente iniciar el proceso de estabilización,
que es la etapa de la que depende todo. Para los norteamericanos fue más fácil
entenderse con el chavismo que con esa oposición.
Los cambios van a toda velocidad, los cambios consecuencia de los
eventos del 3 de enero de 2026. Lo que pasa es que muchos van corriendo en
sentido contrario, algunos por no saber y otros de manera intencional.
¡EN DIOS CONFÍO!
Alexander
Acosta Guerra
Exactivista
político venezolano, en el exilio
Barranquilla,
5 de abril de 2026, siendo las 09:21 (09:21 am) de un Domingo de Pascua de
Resurrección.
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