domingo, 5 de abril de 2026

A TODA VELOCIDAD

  
Gracias a mi amigo Marlon Uribe por su colaboración en la elaboración de este artículo.
 

Luego de más de 27 años de destrucción sostenida en medio de un tinglado electorero patrocinado por zurdos rojos y zurdos azules; luego del 3 de enero de 2026 donde en una operación especial los norteamericanos se llevaron a Maduro y a Cilia e instalaron un “tutelaje” en Venezuela; luego de 27 años de marchas, elecciones, protestas y cualquier cantidad de cosas, luego de eso, hoy todo es para ya.
 
  • La “economía no aguanta”; pues el 2 de enero de 2026 tampoco aguantaba.
  • El “sistema eléctrico no aguanta”; pues el 2 de enero de 2026 tampoco aguantaba.
  • La “salud” no aguanta; pues el 2 de enero de 2026 tampoco aguantaba.

Qué cambió ahora para que todos, zurdos rojos y azules, indiferentes (tibios o ni-nis), descerebrados y miembros de partidos griten con desespero que las cosas deben solucionarse con prontitud e inmediatez.
 
Lo que cambió fue el gobierno. Pasamos de una tiranía inclemente a un gobierno tutelado, bajo responsabilidad de una Potencia Extranjera que está haciendo las gestiones de manera “abierta”.
 
Ahora sí hay responsables, pues los de antes eran responsables, pero nadie les exigía nada.
 
  • Protestamos, bastante;
  • Propusimos, sí, y con buena base;
  • Insistimos en una salida, miles trabajamos en ello.
 
Pero, lo que muchos hicimos buscando una salida al problema venezolano, que es en esencia el chavismo y su oposición fabricada a la talla, su oposición funcional o falsa oposición, otros lo aprovecharon para montar bochinches electoreros, en los que la vieja y decadente clase política se fortaleció, corrompió en demasía y se lucró.
 
Ahora tenemos reyezuelos de mierda que se creen dueños de Estados enteros, en los que tratan a la gente como súbditos, y son esos reyezuelos de mierda los que ahora andan desesperados buscando imponer elecciones, aunque el cambio no se produjo por lo electoral, sino por el uso de la fuerza, directa y desproporcionada.
 
El otro “pero”, que es el más grande, es que esos reyezuelos creían que los yankees iban a venir a sacar a Maduro y ponerlos a ellos, que no fueron capaces ni siquiera de definir un plan propio que facilitara la reconstrucción de Venezuela. En pocas palabras, no hicieron su tarea.
 
La Ínclita Nefelibata cree que con sus fastidiosos discursos y sus ensoñaciones idílicas los venezolanos podríamos salir de la crisis, pero ella jamás propuso nada acerca de cómo reconstruir a Venezuela, de donde y como se administrarían los recursos. Todo se convirtió en discursos hiper edulcorado sin base real, trajes de marca, fotos y palangristas sobre pagados.
 
Ahora todos quieren dolarización, trabajo bien pagado y dólares, energía constante y barata, agua… y su maldita caja clap con arroz de gorgojos.
 
Ahora todos quieren que otros les resuelvan lo que en el fondo no pudimos resolver, por mucho que lo intentamos, pues el enemigo no es que estaba adentro, el enemigo era el que dirigía nuestra lucha. Nuestros generales, por decirlo de alguna manera, eran pagados por el chavismo, mientras que los muertos, los presos y los exiliados eran nuestros.
 
Nuestra falsa dirigencia política, circunstancialmente dirigida hoy por la señora MCM, nunca estuvo a la altura. Siempre fueron parte del problema. Y los que pudimos verlo, estábamos tan alejados del Poder, que nuestros gritos de alerta parecían llantos de plañideras.
 
Puede que el hambre no espere, pero la realidad del país cambió; y nuestra visión sobre el momento debe ajustarse a esa realidad que cambió, antes que dejar que nuestros intestinos, acostumbrados a elegir corruptos, criminales e ineptos, terminen forzando un rumbo cierto a nuestra destrucción.
 
Y para que lo entiendan, sobre las cenizas del pueblo venezolano, alguien vendrá a sembrar y producir, pues nosotros con nuestra discapacidad para entender podemos destruirlo todo, y acabarnos entre todos, pero sobre nuestros cadáveres los que si saben lo que vale Venezuela, vendrán con sangre nueva a construir sobre nuestras cenizas. Y ellos sacarán el petróleo, el oro, el coltan y aprovecharán nuestras tierras (las raras incluidas) y nuestras aguas para alimentar sus naciones y sus arcas.
 
Bien pendejo hay que ser para no intentar ver lo que puede venir, “Made in USA”. Es hora de mandar a la mierda a los que siempre se lucraron de nuestras desgracias.
 
Cuantos de esos amanuenses afeminados a los que llamamos “notables” han sacrificado lo que nosotros como pueblo entregamos con dolor; tiempo, sangre, familia, propiedades, libertad, VIDAS… nuestras vidas dejadas en el asfalto para alimentar egos y cuentas bancarias.
 
Es hora de enfocarnos en crecer, con el tutelaje llevando la batuta
y las viejas dirigencias desechadas como basura.
 
Es importante indicar a todos los seguidores de una u otra feligresía que el culpable de lo que sucede en Venezuela no es el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump; los culpables son los que crearon en más de 27 años la crisis venezolana, son los chavistas y su oposición funcional liderada circunstancialmente por la señora MCM.

Las elecciones son en la Venezuela de hoy 
el “ponme donde haiga” de los viejos adecos.
 
A Delsy Rodríguez, la primera mujer presidenta de Venezuela, la eligieron pues con ella era más eficiente iniciar el proceso de estabilización, que es la etapa de la que depende todo. Para los norteamericanos fue más fácil entenderse con el chavismo que con esa oposición.

Los cambios van a toda velocidad, los cambios consecuencia de los eventos del 3 de enero de 2026. Lo que pasa es que muchos van corriendo en sentido contrario, algunos por no saber y otros de manera intencional.
 
 
¡EN DIOS CONFÍO!
 
 
Alexander Acosta Guerra
Exactivista político venezolano, en el exilio
Barranquilla, 5 de abril de 2026, siendo las 09:21 (09:21 am) de un Domingo de Pascua de Resurrección.

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