Corren los inicios del año 2019 y un joven diputado es elegido como Presidente de la Asamblea Nacional venezolana, su nombre, Juan Guaido.
Juan es diputado por el Estado Vargas y miembro de la directiva del partido político Voluntad Popular, dirigido por Leopoldo López, un ambicioso, egocéntrico y patético político venezolano.
Juan debía juramentarse para asumir su cargo y decidió hacerlo en un evento de masas el 23 de enero de 2019, fecha en la que se celebra en Venezuela la caída de la última dictadura, la de Marcos Perez Jimenez, en 1958. Y digo la última, pues la de Maduro no era dictadura, era Tiranía.
En ese evento, Juan al juramentarse y por solicitud del pueblo congregado, decide juramentarse como Presidente Interino, una figura transitoria y Constitucional que suplanta por Ley al Presidente en ejercicio por diversas razones… y en el caso de Maduro, había miles de razones, empezando por el hecho que ni venezolano era.
Ante esta decisión, el mundo decide mirar a Venezuela y 65 países brindan su apoyo a Juan, en la figura de Presidente Interino, y como reemplazo de Nicolas Maduro. El primer apoyo fue el de el Presidente de los Estados Unidos, quien lo reconoce en su condición minutos después de su juramentación. Eso influenció grandemente el apoyo de los demás países.
Juan era diputado pero no tenía experiencia política, y su mentor era un imbécil. Así que Juan, jugándosela decide asumir la responsabilidad y estableció un enlace directo con el Presidente de los Estados Unidos, a través de un amigo que tenía contactos en la Embajada de los Estados Unidos en Colombia.
Durante un año Juan trabajó arduamente en dos vías, una en concierto con el imbécil de su jefe político, y otra en línea con la propuesta de Washinton de llevarlo al Poder mediante el uso de la fuerza. Esta propuesta se manejó en estricto secreto; ni siquiera la pareja de Juan sabía de ella.
A Juan le asignaron un enlace operativo de la CIA, nombre clave Bridge. Bridge hacia llegar información a Juan y Juan suministraba información a Bridge. Bridge era una mujer, vivia en Venezuela y acompañaba a Juan en muchos eventos, pero nunca estaba a la vista.
Los primeros días de febrero de 2020, Juan fue invitado a Washinton DC para participar como invitado especial en el Discurso de la Unión dado por Donald Trump, y luego fue invitado formalmente por este, el Presidente de los Estados Unidos, a una vista de Estado en la Casa Blanca.
Bridge no viajó a Washinton DC, pero si informó a sus Coordinadores todo lo necesario. En la visita de Estado, Juan Guaido fue tratado con honores presidenciales, pudo reunirse, él y su pareja, con el Presidente Donald Trump, dar declaraciones conjuntas y hacer las visitas y declaraciones pertinenetes.
Al salir de la Casa Blanca, en el vehículo donde se desplazaba Juan, uno de los guarda espaldas asignados por el Servicio Secreto, hizo llegar un pequeño sobre membretado, que colocó en su bolsillo y acercándose a su oreja derecha y en tono muy bajo pero claro le dijo en perfecto español “Solo para tus ojos, ella no puede verlo”. Y así fue.
La agenda del día fue ardua, pero la hora de dormir llegó. Su pareja decidió acostarse apenas llegar, fastidiada del protocolo y deseando pasar la noche en una disco bailando. Esto facilitó el proceso. Al validar que estaba solo en la inmensa sala de aquel hermoso hotel en Washinton DC, Juan tomó el sobre y lo abrió. Era una carta bastante discreta, directa, y con una tarjeta anexa que tenía número de teléfono y un código al final. La leyó con pausa varias veces, mientras disfrutaba un Whisky de Tenesse.
La carta decía así.
“SECRETO – SOLO PARA SUS OJOS
Apreciado Juan, desde hace tiempo hemos estado trabajando en el desarrollo de una operación para salir del problema que representa Nicolás Maduro para todo América, y en especial para nuestros intereses comunes. La operación fue designada “Operación Resolución Absoluta”, e implica el desarrollo de una serie de acciones militares especificas para disolver el gobierno de Maduro, y de ser necesario extraerlo o eliminarlo a él.
Para poder desarrollar esta operación, necesitamos coordinar a través de Usted y solo Usted, todo lo necesario para ella. Usted deberá evaluar y aprobar los pasos requeridos. Bridge, su contacto, le hará llegar la información necesaria para sus evaluaciones y conocimiento.
Tendremos a un equipo disponible para Usted y su familia dispuesto 24 horas al día, en caso de ser necesario extraerlo de Venezuela. Su seguridad está en nuestras manos y nos lo tomamos muy en serio.
Mantenga alejado de esta información en especial a su Jefe Político el señor Leopoldo López, quien sabemos tiene vínculos profundos con el chavismo.
Si usted está de acuerdo en el desarrollo de la “Operación Resolución Absoluta”, agradecemos que llame al número que aparece en la tarjeta anexa a esta carta, y suministre el código que aparece en ella. Una vez lo haga, se la hará llegar un dossier sobre la operación, que deberá entregar de vuelta al Agente Jones del Servicio Secreto, asignado a su custodia el día de mañana a las 5am.
Recibirá también en ese mismo momento algunos implementos para su uso.
Sinceramente agradecido de su cooperación,
Agente Lindeman
CIA.”
Juan tomó el teléfono celular que le había asignado el Departamento de Estado para atender su visita, marcó el número indicado. Unos breves instantes después la voz de una mujer en perfecto español le respondió:
- Muy buenas noches Presidente Guaido. Me suministra el código por favor.
- Tango-Eco-Juliett-Oscar-Cinco-Cero-Siete
- Gracias Presidente Guaido, “Operación Resolución Absoluta” autorizada.
- “Operación Resolución Absoluta” autorizada – respondió Juan con determinación.
- Espero un momento, recibirá una corta visita.
Y la operadora colgó.
Tres minutos después sonó la puerta y uno de los efectivos del Servicio Secreto ingresó y entregó una carpeta con el dossier ofrecido, un teléfono nuevo y un reloj de pulsera marca Tissot. El mismo efectivo del Servicio Secreto solicitó la carta, la tarjeta de contacto, el reloj que portaba y el teléfono que le había asignado el Departamento de Estado. Ambos teléfonos eran de la misma marca y modelo y el reloj también, Tissot Gentleman.
Ese reloj se lo había regalado el Embajador de Estados Unidos en una visita a la Embajada de ese país en Bogotá, Colombia. Y las palabras textuales cuando se lo entregó fueron “Siempre llévelo con Usted”.
Juan se retiró a su cuarto, tomó un baño largo a pesar del frio que hacía afuera y se acostó.
Antes de entregarse a Morfeo, y en un tono casi imperceptible se dijo a si mismo “Operación Resolución Absoluta autorizada”.
Ocho meses después, estando en plena Pandemia, el Gobierno de los Estados Unidos mediante una operación militar diseñada al milímetro autorizo las acciones directas de campo de la “Operación Resolución Absoluta”; Nicolás Maduro fue detenido en conjunto con su esposa Cilia y su hijo Nicolás, acusados de terrorismo de Estado y Narcotráfico. Varios jerarcas del chavismo fueron neutralizados y en conjunto con algunos militares previamente contactados, se instaló un gobierno transitorio a la espera del Presidente designado por la Asamblea Nacional del 2015.
Cuarenta y ocho horas después, Juan Guaidó era juramentado ante la Asamblea del 2015 en el Hemiciclo del Edificio del viejo Congreso de Venezuela.
Las primeras palabras de Juan Guaido en el discurso de aceptación, luego de su Juramentación, fueron “I’m grateful to you, President Donald Trump...”
Eso catapultó la imagen de Donald Trump, quien a pesar del intento de fraude, pudo ganar las elecciones del 3 noviembre de 2020, y repetir como Presiente de los Estados Unidos en un nuevo mandato.
¡EN DIOS CONFÍO!
Alexander Acosta Guerra
Exactivista político venezolano, en el exilio
Barranquilla, 14 de junio de 2026, siendo las 09:08
Imagen generada con IA (Copilot)

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