Y como esta llevó a la CRISIS ELECTRICA a un país que tenía capacidad de vender energía eléctrica a sus vecinos sin sacrificar a su población.
La crisis eléctrica nacional venezolana es consecuencia de un plan de destrucción sistemático elaborado por el chavismo, para establecer esquemas de control psicológico y social. Por ende, lo que sucede con el sistema no es ni descuido, ni falta de pericia, ni negligencia; es daño intencional.
Dentro del Sistema Eléctrico Nacional, están un conjunto de Instalaciones de Producción Eléctrica que fueron diseñadas y construidas por la Industria Petrolera en la etapa previa al chavismo, para abastecer de manera confiable las Instalaciones petroleras en la Costa Oriental y el Lago de Maracaibo. Esas instalaciones eran propiedad de la Industria, hasta que el fatídico gobierno de Chavez las pasó a control de Caracas. Entonces, instalaciones con condiciones adecuadas de operación y mantenimiento, pagadas por la Industria Petrolera y bajo administración local de la misma industria, pasaron al control de un burócrata chavista en la Capital, que posiblemente no supiese donde queda Bachaquero, Cabimas o Ciudad Ojeda, y a quien le importaba un pepino prestarles el adecuado mantenimiento a esas instalaciones para garantizar su funcionamiento.
Algunas de esas instalaciones abastecían también poblados y sectores aledaños de ciudades cercanas, reduciendo con ello en esas áreas la dependencia de Guri, instalación cuyo mantenimiento fue abandonado intencionalmente, pues no se pudo triangular a través de los cubanos el mismo.
Pero estos son cuentos de la moribunda V República,
lo importante es lo que viene adelante.
Hace unos cuantos días tuve una conversación con una amiga que vive en Venezuela acerca de las oportunidades que se presentan desde el punto de vista político en el país, y que son desperdiciadas abiertamente por la negligencia de los dirigentes empeñados en imponer escenarios electorales en un Estado Tutelado, donde el “tutor” no quiere elecciones “por ahora”.
Le comentaba que en vez de hacer lo que acabo de hacer, irme al pasado, nos debíamos enfocar en proponer soluciones a los problemas presentes de mayor importancia, pues todos no pueden ser atendidos al mismo tiempo. Y uno de los mayores problemas en Venezuela es, además del chavismo, el problema del suministro de energía eléctrica.
Los venezolanos sufren a diario por los cortes de energía,
y nadie propone soluciones.
Tratar de ver el problema en su dimensión nacional es complejo, pero la realidad del Zulia es ciertamente ventajosa. El Zulia posee varias instalaciones locales de producción, algunas de las cuales funcionan con gas y otras asumo con diésel.
Que se debe hacer desde el Zulia, le comenté a mi amiga, identificar todas las Instalaciones de producción de energía eléctrica, empezando por la Planta Termoeléctrica Ramón Laguna, en el sector La Arreaga, en Maracaibo. Evaluar su condición y elaborar proyectos de adecuación, para poner esas plantas en condiciones plenas de operación. Además de esto, se debe evaluar el arriendo o compra de Instalaciones o plantas en gabarras o modulares, que puedan ser instaladas en algunas locaciones, y poder atender la demanda de esas locaciones, reduciendo con ello la dependencia de la muy afectada Guri.
Se puede también, pensando verde como me sugirió mi esposa, facilitar el financiamiento de instalaciones de paneles y sistemas solares en algunas dependencias o incluso para uso residencial, lo que facilitaría el suministro de energía.
Con tanto sol, esos paneles desbordarían
de energía muchos hogares o empresas.
Si asumes las potencialidades del Zulia, sus ventajas comparativas y sus inmensas riquezas, en el Estado se podría estar hablando de estabilizar el sistema en mínimo dos a tres años, mientras se adecua lo existente, se construye lo requerido, se arriendo lo necesario, se fiscaliza lo gastado y se cobra lo adecuado, pues nada es gratis en esta vida.
Cosas se pueden hacer y muchas; lo que hay es que poner “orden en la pea” y pasar a las acciones. Los recursos pueden ser ubicados; el problema de Venezuela nunca ha sido ni los recursos ni el dinero, siempre han sido los políticos ladrones; se podría hablar con El Aissami, para ver si facilita algunos de los miles de millones malversados para la reconstrucción de la República, sobre todo ahora que dice se está muriendo.
Y hablando de un tema conexo, debo comentar que la “electoralitis venezolanoide” es una patología endémica; los políticos que no presenten casos graves de esta enfermedad como es la triste situación de la señora MCM, deben y pueden trabajar en evaluaciones y proyectos de casos como el de la Crisis Eléctrica, y con esa información preparar propuestas y llevárselas a la Embajada Norteamericana, para que ellos, luego de las correspondientes validaciones, atiendan las necesarias instrucciones a los organismos competentes venezolanos, para que se pongan a trabajar en darle fin a esta larga crisis.
¡EN DIOS CONFIO!
Alexander Acosta Guerra
Exactivista político venezolano, en el exilio
Barranquilla, 5 de junio de 2026, siendo las 01:10
Imagen generada con IA.

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