sábado, 20 de junio de 2026

NO ESTAMOS ENTENDIENDO NADA


El retorno de la señora Dinora Figuera a Venezuela indica una hoja de ruta impuesta por el Gobierno de los Estados Unidos, que nos obliga a encontrarnos de nuevo en los espacios en los que se hace vida política en el país.

Los yankees nos están obligando políticamente a encontrarnos en nuestro propio país, ante nuestra falta de visión y capacidad de entender el momento.

Algunos pensarán en la necesaria inclusión de un nuevo liderazgo político en Venezuela, pero la realidad es que ya todos sabemos que ese hipotético liderazgo no existe, pues no tiene oxígeno, y no tienen oxígeno pues no entienden a la política como el ejercicio del Poder, sino que entienden a la política como la “herramienta pura de transformación holística del conglomerado existente que hacen vida en el territorio reconocido como Venezuela”; eso es indigerible políticamente hablando.

Y ni hablar de la famosa y fantasmal derecha venezolana, que no es más que un grupúsculo incompatible a lo interno de sus propios auto designados representantes, muy bulliciosos pero sin gente ni planes ni propuestas.

La fantasmal derecha es tan insignificante que, a pesar de todo, no han sido capaces de buscar un punto de encuentro y unas propuestas comunes. Un congreso, virtual inclusive, en el que todos los representantes de esa fantasmal derecha se encuentren, discutan puntos comunes, propuestas digeribles y plausibles y las divulguen.

Una idea para ellos, para la derecha fantasmal, si quieren participar en próximos escenarios, pues los que están en curso ya los perdieron, encuéntrense, reconózcanse, discutan, elaboren propuestas, designen un liderazgo, habiliten sus financiamientos y hagan política, lo que implica reunirse con otras personas.

El encuentro de los dos factores que se encargaron de destruir a Venezuela durante los últimos 27 años, bajo la tutela férrea de los norteamericanos se da, bajo las condiciones que vemos, pues no hay opciones ni liderazgos alternativos capaces de ocupar esos espacios. Ni siquiera con los eventos del 3 de enero de 2026, ha sido posible la instauración de ese nuevo liderazgo, por ello, los tutores de Venezuela, decidieron reunirse, y dirigir a los mismos de siempre como alternativa para el cambio; puede que sea un movimiento gatopardiano a futuro, eso dependerá en gran medida de ese liderazgo emergente que hoy hace vida en la zona fantasmal.

Nos tenemos que encontrar de nuevo, todos los venezolanos, pues las condiciones no las ponemos nosotros, las ponen quienes nos liberaron de Maduro a sangre y fuego. Ellos ponen las condiciones, y Venezuela puede aprovechar el momento y crecer como país, o seguir medrando en el fango de la historia como un Estado Fallido tutelado, antes por los cubanos, que nos llevaron a la pobreza y ahora por los Norteamericanos que nos están enfilando hacia nuestra potencial grandeza.


I’m grateful to you, President Donald Trump.


¡EN DIOS CONFÍO!


Alexander Acosta Guerra

Exactivista político venezolano, en el exilio
Barranquilla, 20 de junio de 2026, siendo las 13:30


Imagen generada con IA (Copilot)

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